El verano representa un periodo en el que muchas empresas reducen su actividad, pero eso no significa que los potenciales clientes dejen de buscar asesoramiento.
De hecho, durante julio y agosto continúan realizándose miles de búsquedas relacionadas con abogados, asesorías, gestorías, consultorías o despachos especializados. Quien consigue mantener una presencia constante durante estas semanas suele llegar a septiembre con una ventaja competitiva importante.
No es necesario permanecer conectado durante las vacaciones para que un despacho siga siendo visible. La clave está en planificar con antelación una estrategia de marketing que permita mantener la actividad digital mientras el equipo disfruta de un merecido descanso.
Planifica los contenidos antes del verano
Uno de los errores más frecuentes consiste en dejar completamente abandonadas la página web y las redes sociales durante varias semanas. Cuando un perfil deja de publicar o una web permanece sin novedades durante demasiado tiempo, la sensación que transmite es de inactividad.
Antes de comenzar las vacaciones conviene preparar un calendario editorial con publicaciones programadas para todo el verano. Existen numerosas herramientas que permiten dejar listas las entradas del blog, las publicaciones en LinkedIn, Facebook o Instagram e incluso newsletters para los clientes.
No hace falta publicar cada día. Dos o tres contenidos semanales bien elaborados suelen ser suficientes para mantener una presencia constante.
Aprovecha para reforzar el posicionamiento SEO
Durante los meses de verano muchas empresas reducen sus acciones de marketing, lo que genera una menor competencia en numerosos sectores. Es un momento excelente para mejorar el posicionamiento orgánico.
Actualizar artículos antiguos, revisar palabras clave, optimizar imágenes, mejorar los tiempos de carga o ampliar la información de las páginas de servicios son acciones que ayudan a mejorar la visibilidad en los buscadores.
También resulta interesante crear contenidos relacionados con cuestiones propias de esta época del año, como vacaciones laborales, sustituciones, planificación empresarial para septiembre, obligaciones fiscales estivales o novedades legislativas que puedan afectar a empresas y autónomos.
Mantén actualizada la ficha de Google
Muchos clientes descubren un despacho a través de búsquedas locales. Por ello, la ficha de Google Business Profile merece una atención especial antes de comenzar las vacaciones.
Es recomendable comprobar que el horario de verano esté correctamente actualizado, responder las reseñas pendientes, incorporar fotografías recientes y publicar alguna novedad para mantener activa la ficha.
Una información actualizada evita confusiones y mejora la confianza de quienes buscan un despacho en internet.
Programa las redes sociales
Las redes sociales continúan siendo un excelente escaparate para generar notoriedad de marca incluso cuando la actividad empresarial disminuye.
El verano ofrece numerosas oportunidades para compartir contenido útil sin necesidad de realizar campañas comerciales constantes. Algunas ideas son explicar cambios normativos, responder preguntas frecuentes, ofrecer consejos para empresas, comentar tendencias del sector o mostrar el lado más cercano del despacho.
La programación previa permite mantener la actividad sin necesidad de dedicar tiempo durante las vacaciones.
Automatiza la atención inicial
Hoy en día existen numerosas herramientas que permiten atender las primeras consultas sin intervención directa del equipo.
Un formulario de contacto bien diseñado, respuestas automáticas en el correo electrónico o sistemas de atención inmediata ayudan a que ningún posible cliente se quede sin respuesta.
También es recomendable informar claramente de los plazos de contestación durante el periodo vacacional para gestionar correctamente las expectativas.
Aprovecha para mejorar la página web
El verano suele ser un buen momento para realizar tareas que durante el resto del año quedan pendientes por falta de tiempo.
Revisar los textos de los servicios, actualizar fotografías, mejorar la navegación, adaptar la web a dispositivos móviles o reforzar las llamadas a la acción puede aumentar notablemente la capacidad de captación de clientes.
Pequeños cambios en la experiencia del usuario pueden traducirse en una mayor tasa de conversión cuando la actividad vuelva a intensificarse tras las vacaciones.
No descuides el email marketing
Aunque muchas personas disfrutan de unos días de descanso, el correo electrónico continúa siendo uno de los canales de comunicación más efectivos para las empresas.
Enviar una newsletter con información práctica, novedades normativas o contenidos útiles ayuda a mantener el contacto con los clientes sin resultar invasivo.
La frecuencia puede reducirse durante el verano, pero mantener una comunicación periódica favorece el recuerdo de marca y refuerza la confianza.
Prepara septiembre desde julio
Muchas campañas de marketing que comienzan en septiembre necesitan varias semanas de planificación previa. El verano es el momento adecuado para diseñar nuevas acciones comerciales, revisar objetivos, preparar contenidos y analizar los resultados obtenidos durante el primer semestre del año.
Mientras otros despachos paralizan completamente su estrategia digital, aquellos que mantienen una mínima actividad llegan al final del verano con una mayor presencia online, una web más optimizada y mejores posibilidades de captar nuevos clientes.
Mantener la visibilidad durante las vacaciones no implica renunciar al descanso. Significa dejar preparada una estrategia capaz de seguir trabajando por el despacho incluso cuando el equipo está desconectando.











